Día Mundial del Voluntariado: personas que cambian el mundo

5 de diciembre de 2023.  Hoy celebramos el Día Mundial del voluntariado. Con esta conmemoración reconocemos y agradecemos la entrega de millones de personas que se dan a sí mismas, de manera generosa y gratuita, para cambiar un mundo que necesita más humanidad y justicia.

Proclade Bética es una organización de voluntariado. Su misión es promover y acompañar un voluntariado transformador, capacitado para la participación y la incidencia, utilizando las herramientas y principios de la Educación para la Ciudadanía Global,  e impulsando el compromiso, desde nuestra identidad cristiana y claretiana, con personas y colectivos en situación de vulnerabilidad, dentro y fuera de nuestras fronteras, a través de acciones y proyectos de Cooperación Internacional para el Desarrollo y de Inclusión Social en el ámbito de Andalucía y Extremadura.

Somos voluntariado, por tanto, este es un día especial. Es un día para homenajear a todas las personas que sustentan el trabajo de Proclade Bética en las delegaciones locales, participan en los proyectos de inclusión social, en las experiencias de encuentro con otras personas y contextos en el Programa de Voluntariado Internacional y campos de trabajo. Personas que son agentes de sensibilización y formación en sus entornos y, algunas de ellas, realizan el servicio de liderar la organización con su implicación en la Junta Directiva. Desde una concepción de voluntariado transformador, este se entiende no como una actividad puntual desligada de la vida, sino como una donación, que nace de la gratuidad y el descentramiento y requiere formación y un compromiso de coherencia personal y social. Cada actividad, iniciativa, proyecto… en Proclade Bética tiene una dimensión e intención transformadora en el ámbito personal, comunitario y global. Así pues, mucho que agradecer y celebrar.

En estos momentos estamos en plena fase de participación y redacción de un nuevo Plan de Voluntariado 2024-2030 que responda a los retos que se han planteado en la planificación estratégica. Es momento de recordar que nuestro trabajo sólo tiene sentido desde el Evangelio: que nos centra en la persona; trabaja por la justicia, la dignidad y los derechos humanos de todos y todas; promueve la solidaridad desde la cercanía, la fraternidad y el reconocimiento de su plena capacidad y autonomía; impulsa una ciudadanía activa y participativa y teje redes comunitarias. Felicidades y luz para seguir luchando por cambiar el mundo.

 

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