Redes de Voz en el Bajo Atrato impulsa la comunicación juvenil para la paz
El proyecto Redes de Voz en el Bajo Atrato ha sido una iniciativa clave entre julio y diciembre de 2025 para acompañar a adolescentes y jóvenes de Riosucio, en el Bajo Atrato chocoano. A través de procesos formativos en comunicación audiovisual y derechos culturales, esta propuesta ha permitido que las nuevas generaciones se conviertan en protagonistas de la defensa de su territorio, apoyándose en el marco de la Ley 70 de 1993.
Impulsado por Proclade ColVen y con el respaldo de la Diputación de Badajoz, el proyecto ha evolucionado hasta consolidarse como una escuela comunitaria de comunicación para la paz. Este espacio formativo ha estado estrechamente vinculado al colectivo Ronca el Canalete, fortaleciendo así el tejido social desde una perspectiva participativa y culturalmente arraigada.
Más de 30 jóvenes formados y comprometidos con su territorio
Durante el desarrollo de los talleres, más de 30 jóvenes participaron activamente, destacando una importante presencia de mujeres. Muchos de ellos partían de un contexto con escasas oportunidades educativas, pero lograron completar el proceso formativo en un 90%, lo que refleja un alto nivel de compromiso.
Los participantes adquirieron conocimientos sobre la Ley 70, la memoria histórica y herramientas audiovisuales, lo que les ha permitido desarrollar habilidades como la comunicación en público, el trabajo en equipo y el reconocimiento de su propia voz como instrumento de transformación social. Este proceso ha sido clave para empoderar a la juventud en un entorno marcado por desafíos sociales y territoriales.

Producción audiovisual desde el territorio
Uno de los principales logros del proyecto ha sido la creación de una serie audiovisual compuesta por tres episodios. En ella se abordan temas relacionados con la Ley 70 y las luchas de las comunidades afrodescendientes e indígenas del Bajo Atrato.
La serie recoge relatos, paisajes y memorias del territorio, ofreciendo una mirada auténtica y construida desde la experiencia local. Además, se ha producido un “detrás de cámaras” que documenta el proceso formativo y creativo vivido por los jóvenes, lo que añade valor pedagógico al material generado.
Actualmente, estos contenidos se utilizan como herramientas educativas en espacios comunitarios, fomentando la reflexión y el diálogo sobre derechos, identidad y construcción de paz.

Impacto social en la comunidad
Las proyecciones realizadas en formato cinefórum han reunido a personas de diferentes edades, generando espacios de conversación sobre el presente y el futuro del Bajo Atrato. Estas actividades han contribuido a visibilizar el papel de la juventud como agente de cambio.
La comunidad ha comenzado a reconocer a estos jóvenes no solo como participantes del proyecto, sino como creadores de contenido y referentes positivos. Este reconocimiento es especialmente relevante en un contexto donde existen riesgos como el reclutamiento forzado.

Un proceso que continúa
Aunque el proyecto financiado ha finalizado, su impacto sigue vigente. Los equipos audiovisuales, la metodología y la experiencia adquirida permanecen en manos del colectivo juvenil, que continúa desarrollando iniciativas de comunicación comunitaria.
Desde Proclade Bética y Proclade ColVen se valora esta experiencia como un paso significativo en la construcción de paz y el fortalecimiento del tejido social en el Bajo Atrato. La apuesta por la juventud y la comunicación como herramientas de transformación sigue abierta, con la convicción de seguir acompañando estos procesos a largo plazo.
El proyecto Redes de Voz en el Bajo Atrato demuestra que cuando se apuesta por la formación, la cultura y la participación juvenil, es posible generar cambios reales y sostenibles en los territorios.


