Vivencias Migratorias arranca con una jornada de encuentro, formación y convivencia

Vivencias Migratorias ha comenzado su nueva edición reuniendo a participantes de diferentes procedencias en una experiencia única de convivencia, aprendizaje y reflexión.

Del 4 al 9 de julio, Proclade Bética desarrolla la actividad “Vivencias Migratorias: Cada persona, una gran historia”, integrada en el proyecto Derecho a Soñar: Fase II. Una iniciativa que apuesta por el encuentro entre culturas, la fraternidad y la construcción de una sociedad más inclusiva, donde cada historia personal aporta valor a una humanidad diversa y enriquecedora.

Una bienvenida basada en el respeto y el diálogo intercultural

La jornada inaugural comenzó con una cálida recepción a cargo del misionero claretiano Manuel Ogalla, quien invitó a los asistentes a participar en un momento de reflexión inspirado en tres religiones. Durante su intervención, realizó la lectura de varios fragmentos significativos del Corán, la Torah y la Sagrada Biblia, destacando los valores comunes de respeto, solidaridad y fraternidad presentes en las distintas tradiciones religiosas.

Este acto inicial permitió crear un espacio de diálogo intercultural en el que los participantes pudieron descubrir la riqueza que surge del conocimiento mutuo y del reconocimiento de las diferentes identidades culturales y espirituales.

El arte como herramienta para compartir historias

Tras la bienvenida, comenzaron las primeras actividades de artivismo y teatro social, dirigidas por la terapeuta y facilitadora social belga Stéphanie Mouton. A través de dinámicas participativas, juegos de presentación y ejercicios de expresión corporal, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocerse mejor, compartir experiencias personales y generar vínculos de confianza.

Estas actividades estuvieron orientadas a favorecer la comunicación entre los participantes, permitiendo que cada persona pudiera expresar aspectos de su historia vital de una forma creativa y respetuosa. El teatro social se convirtió así en una herramienta para fomentar la empatía, comprender diferentes realidades y fortalecer los lazos entre personas con trayectorias muy diversas.

Además, el enfoque participativo de las dinámicas ayudó a crear un ambiente cercano donde la escucha activa y el respeto fueron protagonistas desde el primer momento.

Formación sobre migración y realidad social

Durante la tarde, la programación se centró en una sesión formativa titulada “Migración, realidad e historias personales”. La formación contó con la participación de Mateus Uchoa, doctorando de la Universidad de Sevilla; Abdelatif Khatir, voluntario de la asociación Elín; y Carmen García Babío, técnica de Educación para el Desarrollo de Proclade Bética.

A lo largo de la sesión, los ponentes abordaron cuestiones fundamentales para comprender el fenómeno migratorio actual. Entre los temas tratados destacaron las diferencias entre los conceptos de extranjero e inmigrante, los cambios demográficos que experimentan las sociedades receptoras y el impacto social de los movimientos migratorios.

Los participantes también pudieron conocer datos actualizados sobre las migraciones internacionales, los principales países de origen de las personas migrantes y las diversas causas que impulsan estos desplazamientos, entre ellas factores económicos, conflictos, desigualdades sociales o situaciones de vulnerabilidad.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el análisis de la realidad de la Frontera Sur y de los acontecimientos ocurridos en la valla de Melilla, un espacio que simboliza muchas de las dificultades y riesgos a los que se enfrentan miles de personas en su búsqueda de una vida mejor.

Un primer día lleno de aprendizaje y emociones

El arranque de este encuentro organizado por Proclade Bética ha estado marcado por el intercambio de experiencias, la reflexión colectiva y el descubrimiento de realidades que a menudo permanecen invisibles. Las historias compartidas por los participantes han contribuido a generar un clima de cercanía y comprensión que seguirá desarrollándose durante los próximos días.

La combinación de formación, convivencia y participación activa confirma el valor de iniciativas que promueven una mirada más humana sobre los procesos migratorios. Este primer día deja un mensaje esperanzador: detrás de cada desplazamiento existen personas, sueños e historias que merecen ser escuchadas.

Durante las próximas jornadas, Vivencias Migratorias continuará creando espacios de encuentro para fortalecer la convivencia intercultural y avanzar hacia una sociedad más justa, inclusiva y solidaria.

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